Origenes del tarot-1
Algunos estudiosos buscan los orígenes del Tarot en la palabra "Tarot," que podría derivarse de:
El Río Taro en el norte de Italia. Orat (Latín), " habla, argumenta." Rota (Latín), "una rueda." Taru (Hindú), "cartas." Tarosh (Egipcio), "la manera real." Torah (Hebreo), "la Ley." Thoth, un dios egipcio.
Ator, de la diosa egipcia Hathor. Troa (Hebreo), "puerta." Tares, refiriéndose al borde punteado en las cartas antiguas. Tarotee, refiriéndose a un patrón al dorso.
Antoine Court de Gebelin, lingüista francés, clérigo, ocultista, miembro de la Logia de los Philalethes y autor de la obra de nueve tomos Monde Primitif. Convencido de la importancia mística del Tarot y aficionado a la ciencia popular egipcia, creía que el lugar de nacimiento de las cartas había sido el antiguo Egipto, donde eran utilizadas como herramientas de iniciación en el sacerdocio. Para él, el Arcano Mayor del Tarot era el Libro de Thoth, una síntesis de todo el conocimiento alguna vez contenido en forma jeroglífica en bibliotecas y templos egipcios quemados. Vivió a mediados del siglo XVI y aparentemente afirmaba haber rastreado el origen de los naipes hasta la China antigua.
El Tarot consta de setenta y ocho cartas conocidas normalmente como Arcanos. Estos arcanos, a su vez, se dividen en dos series:
Los arcanos mayores :
son veintidós e informan acerca de los acontecimientos próximos y esenciales. Cada uno de estos Arcanos presentan en su faz un dibujo y una denominación específica. Así, por ejemplo, el I es el Mago, el VI mostrará al Enamorado, en la carta XXII veremos el dibujo de El Loco, etc.
Los arcanos menores :
El manejo de los arcanos menores require de un conocimiento acabado del arte del Tarot, mientras que los arcanos mayores, suelen ser el escalón inicial del principiante. Son las cartas más importantes del Tarot, y no dependen tanto como los arcanos menores de las influencias de las cartas que las circundan.
Así encontramos una verdadera conexión con la pirámide de Keops ó la gran pirámide, con las escuelas de iniciación y herméticas antiguas, con la astrología, la numerología y con todo lo relacionado al espíritu y al subconsciente y de manera muy notable con la Biblia, además de los libros sagrados de las mas importantes religiones. En el siglo XVIII, ocultistas y los historiadores prestaron atención aquel conjunto de 78 láminas que formaban el Tarot. Court de Gébelin, quien lo descubrió en las prácticas populares, explica que sus orígenes habría que buscarlo en la antigua religión del valle del Nilo y ver en los arcanos representaciones simbólicas de misterios, que se correspondían con la iniciación hermética del antiguo Egipto.
Los ocultistas del siglo XIX, Eliphas levi y Papus, continuaron las ideas de Gébelin y dieron una traducción adivinatoria y teosófica del Tarot. Establecieron un lazo entre los veintidós arcanos mayores y las veintidós letras del alfabeto hebreo, y aplicaron al Tarot las especulaciones de la cábala. Las 78 láminas o Arcanos del Tarot, que se subdividen en 3 grupos de la siguiente manera: El primer grupo está formado por cuarentas cartas denominadas "Los Arcanos Menores"; el segundo está compuesto de dieciséis láminas llamadas "Cartas de la Corte"; Y el tercero por veintidós ilustraciones conocidas como "Los Arcanos Mayores". Los 22 Arcanos mayores y los 56 Arcanos menores.

Cada uno de los Arcanos mayores es la representación de un personaje o una escena simbólica.
En la parte superior de la lámina, un cuadro contiene el número ordinal de la carta, en la parte inferior un cuadro idéntico lleva el nombre del Arcano. Hay que subrayar dos singularidades: a) La lámina trece, denominada la Muerte, no tiene ni cuadro inferior ni denominación escrita. b) La lámina del Loco no posee número, no obstante el cuadro superior indica su número ordinal. Algunos ocultistas le denominan como el Arcano XXII y otros el Arcano 0. Los 56 Arcanos menores se dividen en cuatro grupos de 14 cartas. Estas cuatro series son: los Bastos, las Copas, las Espadas y los Oros. Cada serie se compone de cuatro personajes: el Rey, la Reina, el Caballero y el paje o Sota; y de diez cartas numeradas desde el as al diez. La lectura de las cartas se recomienda hacerla en relación unas con otras, y no aisladamente.
En la lectura del Tarot nada debe considerarse como "fijo". Una carta que en determinadas temas nos dice una cosa, y en otros temas y otras circunstancias nos dirá otra cosa.

En estudios realizados por ocultistas de los Siglos XVIII y XIX, como Antoine Court de Gebelin, Eliphas Levi y el Doctor Gérard Encausse (Papus) se intenta demostrar la conexión existente entre el tarot y la cábala, así como con el simbolismo egipcio.
TEORIAS SOBRE EL ORIGEN
Hasta los siglos XVIII y XIX, el tarot no fue adoptado por místicos, ocultistas y sociedades secretas .
La tradición comenzó en 1781, cuando Antoine Court de Gébelin, un clérigo suizo y francmasón, publicó "Le Monde Primitif", un estudio especulativo sobre el simbolismo religioso antiguo y sus remanentes en el mundo moderno. De Gébelin argumentaba que el simbolismo del Tarot de Marsella representaba los misterios de Isis y Thoth. Gébelin más tarde afirmó que el nombre "tarot" venía de las palabras egipcias "tar", que significa "real" y "ro", que significa "camino", y que el tarot por lo tanto representaba un "camino real" a la sabiduría.
Gébelin arguyó estos y similares puntos de vista en forma dogmática;
Los modernos egiptólogos no encontraron nada en el lenguaje egipcio que sustentara las fantasiosas etimologías de Gébelin, pero estos descubrimientos llegaron demasiado tarde. Cuando se dispuso de los auténticos textos egipcios, ya estaba firmemente establecida la identificación de las cartas del tarot con el "Libro de Thoth" egipcio en la práctica ocultista.
Aunque las cartas del tarot se usaban para predecir la fortuna en Bolonia, en el siglo XVIII, fueron publicadas originalmente como un método de adivinación por Jean-Baptiste Alliette, también llamado "Etteilla", un ocultista francés que revirtió las letras de su nombre y trabajó como adivino poco antes de la revolución Francesa. Etteilla diseñó el primer mazo de tarot esotérico, añadiendo atribuciones astrológicas y motivos "egipcios" a varias cartas, alterando muchos de los diseños marselleses, y añadiendo significados adivinatorios en el texto de las cartas. Los mazos de Etteilla, aunque ahora eclipsados por los ilustrados de Smith y Waite y el mazo "Thoth" de Aleister Crowley, aún se encuentra disponible.
Más tarde, mademoiselle Marie-Anne Le Normand popularizó la adivinación y la profecía durante el reinado de Napoleón I. Esto se debió en parte a la influencia que tuvo sobre Joséphine de Beauharnais, la primera esposa de Napoleón. Sin embargo ésta no usaba el tarot habitualmente.
Mientras Lévi aceptó las afirmaciones de Court de Gébelin sobre un origen egipcio de los símbolos de las cartas, rechazó las innovaciones de Eteilla y su mazo alterado y arregló en su lugar un sistema que relacionaba al tarot, especialmente al tarot de Marsella con la cábala y con los cuatro elementos de la alquimia. Por otro lado, algunos significados adivinatorios de Etteilla todavía son usados por algunos lectores de tarot.
Origenes del tarot-2
En estudios realizados por ocultistas de los Siglos XVIII y XIX, como Antoine Court de Gebelin, Eliphas Levi y el Doctor Gérard Encausse (Papus) se intenta demostrar la conexión existente entre el tarot y la cábala, así como con el simbolismo egipcio.
TEORIAS SOBRE EL ORIGEN
Hasta los siglos XVIII y XIX, el tarot no fue adoptado por místicos, ocultistas y sociedades secretas .
La tradición comenzó en 1781, cuando Antoine Court de Gébelin, un clérigo suizo y francmasón, publicó "Le Monde Primitif", un estudio especulativo sobre el simbolismo religioso antiguo y sus remanentes en el mundo moderno. De Gébelin argumentaba que el simbolismo del Tarot de Marsella representaba los misterios de Isis y Thoth. Gébelin más tarde afirmó que el nombre "tarot" venía de las palabras egipcias "tar", que significa "real" y "ro", que significa "camino", y que el tarot por lo tanto representaba un "camino real" a la sabiduría.
Gébelin arguyó estos y similares puntos de vista en forma dogmática;
Los modernos egiptólogos no encontraron nada en el lenguaje egipcio que sustentara las fantasiosas etimologías de Gébelin, pero estos descubrimientos llegaron demasiado tarde. Cuando se dispuso de los auténticos textos egipcios, ya estaba firmemente establecida la identificación de las cartas del tarot con el "Libro de Thoth" egipcio en la práctica ocultista.
Aunque las cartas del tarot se usaban para predecir la fortuna en Bolonia, en el siglo XVIII, fueron publicadas originalmente como un método de adivinación por Jean-Baptiste Alliette, también llamado "Etteilla", un ocultista francés que revirtió las letras de su nombre y trabajó como adivino poco antes de la revolución Francesa. Etteilla diseñó el primer mazo de tarot esotérico, añadiendo atribuciones astrológicas y motivos "egipcios" a varias cartas, alterando muchos de los diseños marselleses, y añadiendo significados adivinatorios en el texto de las cartas. Los mazos de Etteilla, aunque ahora eclipsados por los ilustrados de Smith y Waite y el mazo "Thoth" de Aleister Crowley, aún se encuentra disponible.
Más tarde, mademoiselle Marie-Anne Le Normand popularizó la adivinación y la profecía durante el reinado de Napoleón I. Esto se debió en parte a la influencia que tuvo sobre Joséphine de Beauharnais, la primera esposa de Napoleón. Sin embargo ésta no usaba el tarot habitualmente.
Mientras Lévi aceptó las afirmaciones de Court de Gébelin sobre un origen egipcio de los símbolos de las cartas, rechazó las innovaciones de Eteilla y su mazo alterado y arregló en su lugar un sistema que relacionaba al tarot, especialmente al tarot de Marsella con la cábala y con los cuatro elementos de la alquimia. Por otro lado, algunos significados adivinatorios de Etteilla todavía son usados por algunos lectores de tarot.


